Francia fue mucho más que un simple paseo por la alfombra roja en la celebración de la gala de los Oscar 2012. Seguro que ya has visto la entrega de premios: ahora ¿qué te parece entrar en el set de rodaje de una de esas películas premiadas?
Eso se puede arreglar fácilmente visitando París, la verdadera estrella de la gala de los Oscar 2012, con un vuelo a la capital francesa. Durante décadas, los cineastas de todo el mundo – pero sobre todo los directores de Hollywood – han venido aquí en busca de inspiración y locaciones para sus películas, y como resultado, París se ha convertido en el lugar para rodar películas más grande del universo cinematográfico.
Una película para la que París aportó mucho más en términos de inspiración que de escenario real fue Un gato en París, nominada este año como Mejor Película de Animación. Los protagonistas de la película, un ladrón y el gato, se llevan a los espectadores en un impresionante viaje sobre los tejados de la capital francesa.
Si quiere seguir los pasos de Un Gato en París, puedes hacerlo escalando por el Panteón y Notre-Dame, que ocupan un lugar destacado en la película.
Para obtener la mejor vista sobre los tejados de París, sin embargo, hay que desplazarse hasta Montmartre, coger el funicular hasta el Sacré Coeur y luego girar a la izquierda. A lo largo de la barandilla de hierro, se obtienen unas vistas magníficas de París con la Torre Eiffel de fondo: una perspectiva utilizada para la película (ver el trailer aquí), y, dicho sea de paso, también para conseguir una de las mejores postales de la ciudad – con no uno, sino dos gatos en París superpuestos en el techo de aluminio que se puede observar justo a tus pies.
Una vez hayáis tomado vuestras propias postales de película, podemos ir un poco más atrás en la historia del cine, volviendo hacia la estación Funicular: la escalera de la Rue Chappe, ahora a mano derecha, es una de las localizaciones de película más recurrentes de la capital francesa, utilizada, entre otras, por títulos del pasado galardonados con estatuillas como Un americano en París (6 premios Oscar incluyendo mejor película en 1951 -buscad la escena final en la que Gene Kelly y Leslie Caron se besan), la película de Audrey Hepburn Una Cara Con Ángel (4 nominaciones a los Oscar en 1957) y An Education (3 nominaciones en 2009).
Mientras que Un gato en París, te lleva de paseo por los tejados de la capital francesa, Hugo, la película de Martin Scorsese y ganadora de cinco premios Oscar en 2012, te adentra en el mundo subterráneo, claustrofóbico de la estación de tren de Montparnasse, ahora tristemente extinta, después de un equivocado plan de renovación urbana en 1970. El París de Scorsese es, en gran parte, el París de la mente, de la animación 3D y de la magia tecnológica –muy cercano al espíritu de George Méliès, en cuya vida se basa la mayor parte de la película. (El pionero del cine mudo, un maestro de lo artificial, lo fantástico y lo surrealista, gestionaba una tienda de juguetes en la Gare de Montparnasse durante varios años después de la Primera Guerra Mundial.) Puedes ver el trailer aquí- y antes de que te lo preguntes: no, no hubieras sido capaz de mirar hacia abajo desde la torre del reloj original de la estación de Montparnasse hacia la Torre Eiffel – entre otras cosas porque la Torre Eiffel era, en esos momentos, el edificio más alto de Europa.
Sin embargo, dos escenas de la película fueron rodadas in situ en las calles reales del París moderno: la primera, en la Place Edouard VII cerca de la antigua Ópera -se puede ver claramente la estatua del rey, detrás de Hugo y su amiga Isabelle – y la segunda, justo a cincuenta metros de distancia de la Plaza de la Ópera Louis Jouvet, donde los dos protagonistas juveniles tratan de colarse en un cine.
Los amantes de París, sin embargo, verán en la película de Woody Allen Midnight in Paris (ganadora este año del Oscar al Mejor Guión Original), un caleidoscopio real de lugares de interés turístico de París y celebridades de la década de 1920. (Ve el trailer aquí.)
El misterioso chófer del coche “vintage” de Owen Wilson lo lleva de la Rue du Montagne Sainte Genevieve (cerca del Panteón) a una fiesta en la Ile St Louis, donde conoce a Scott Fitzgerald y Zelda y un poco más tarde lo vemos en la calle de Malebranche (entre el Panteón y Jardin du Luxembourg) sentado en un cabrio cerca de Cole Porter, y corteja a la bella señorita Cotillard en las escaleras de la Rue du Chevalier de la Barre en Montmartre (detrás de la iglesia del Sacré Coeur, junto a la Rue Lamarck).
Y mientras estás allí, ¿por qué no combinar tu descubrimiento de los lugares de la película con una expedición al mundo real de la década de 1920?. Un brindis por Hemingway en uno de los viejos bares de Hemingway cerca de la Place de la Contrescarpe (él vivía en la esquina de la rue Cardinal Lemoine), echar una mirada al piso, en el 27 de la Rue du Fleurus, en el que Gertrude Stein decoró las paredes con las últimas obras de arte modernistas mientras que Alice Toklas horneaba sus famosas galletas alucinógenas, o volver a trazar el viaje que Picasso realizó de su primer atelier parisino un poco destartalado (el Bateau Lavoir en la Place Emile Goudeau en Montmartre) a su mansión palaciega en la Rue des Grands Augustins, a orillas del Sena.
Por último, a continuación, adentrémonos en la producción francesa de The Artist, ganadora de 5 premios de la Academia en 2012, incluyendo la mayoría de los que realmente cuentan (como el premio a la Mejor Película). Esta película fue rodada enteramente en Hollywood, por supuesto, pero su verdadera ubicación es el pasado como un lugar de nostalgia y amores perdidos, y ¿qué podría ser más parisino que eso? Una propuesta muy francesa, entonces, producida bajo la mirada de Hollywood – después de todos esos años de Americanos en París, los franceses, parece que ya están a su altura .
¿Quieres descubrir lugares más famosos de cine en París? Obtén una copia de Paris Movie Walks , escrito por Michael Schürmann, autor de este artículo.








